Salí de la estación del metro y allí estaba, con esos ojos tan característicos, y que siempre me han llamado la atención, brillantes y contagiando alegría.
K.
(lo de las iniciales lo he copiado de Mary) y yo esperamos a R. para ir a la milla friki a pasar la tarde… juegos, comic, libros, figuras,… y más.
En un descuido K. saca una bolsa y nos hace un regalo… O_O, no me lo puedo creer… vuelvo a mirar… ¡¡¡ Es ella ¡!!
Mi intención era guardarla como una reliquia, pero me dice que no, que la use. Y es lo que voy hacer, el día 25 la estrenaré, es día de trabajo, pero seguro que allí ni se fijarán.
Al terminar la tarde se nos unió J., por fin tuve el placer de conocerle y no será la última vez que nos veamos. La próxima será pronto, pero... ¿donde?... ¿Madrid? ¿Vigo? ó ¿¿¿Japón???